Salud Sexual

El condón: cómo usarlo correctamente y por qué protege de las ITS

El condón: cómo usarlo correctamente y por qué protege de las ITS — Droguerías Prosalud, Suba, Bogotá
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8 min de lectura



Actualizado el 12 de septiembre de 2026



Revisado por químico farmacéutico

El condón es el único método anticonceptivo que además protege del contagio de infecciones de transmisión sexual. Pero eso solo se cumple si se usa bien y en cada relación. Acá te explicamos el paso a paso, los errores que más le restan protección y qué hacer si se rompe.

Por qué el condón juega en otra liga

Los métodos hormonales, el implante y el DIU son muy eficaces para evitar un embarazo, pero no ponen ninguna barrera entre las mucosas y los fluidos de las dos personas. El condón sí. Esa barrera física es la que impide el paso de microorganismos.

Por eso es el único método que cumple doble función: previene el embarazo y reduce el riesgo de infecciones de transmisión sexual, incluido el VIH. Y por eso se recomienda la llamada doble protección: usar condón junto con el método de planificación que ya tengas.

De qué protege y de qué protege menos

Hay que ser preciso acá. El condón, usado de forma correcta y constante, protege muy bien contra las infecciones que se transmiten por fluidos: VIH, gonorrea, clamidia, hepatitis B, tricomoniasis.

Con las infecciones que se transmiten por contacto de piel con piel —como el virus del papiloma humano, el herpes genital o la sífilis— la protección es menor, porque pueden existir lesiones en zonas que el condón no cubre. Reduce el riesgo de forma importante, pero no lo elimina. Por eso siguen siendo tan valiosos la vacunación contra el VPH y los controles periódicos.

Cómo usarlo correctamente, paso a paso

  1. Revisa el empaque. Fecha de vencimiento vigente, empaque íntegro, sin roturas ni desgaste, y que se sienta la burbujita de aire adentro.
  2. Ábrelo con los dedos, por la muesca del borde. Nada de dientes, tijeras, anillos o uñas largas.
  3. Colócalo antes de cualquier contacto genital, con el pene erecto y antes de la penetración. No al final: los fluidos previos también transmiten infecciones y pueden causar embarazo.
  4. Aprieta la punta con los dedos para sacar el aire y deja ese espacio libre para el semen. Si no lo haces, el aire atrapado favorece que se reviente.
  5. Desenróllalo hasta la base. Si te diste cuenta de que lo pusiste al revés, no lo voltees: descártalo y usa uno nuevo.
  6. Úsalo durante toda la relación, sin quitártelo ni ponértelo a medio camino.
  7. Retíralo sujetando el borde contra la base, con el pene aún erecto, y aléjate antes de soltarlo, para que no se derrame.
  8. Anúdalo y bótalo a la basura. Nunca al inodoro, y nunca lo reutilices.

Regla que no se negocia: uno nuevo en cada relación y cada vez que se cambie de práctica o de pareja.

Y antes de comprarlos, fíjate en que la caja traiga marca, lote, fecha de vencimiento y registro sanitario del Invima. Los que se venden sueltos o llegan por encomienda no dan garantía de cómo se fabricaron ni de cómo se guardaron.

Errores que le quitan protección

  • Guardarlo en la billetera durante semanas. El roce y el calor lo desgastan.
  • Dejarlo en la guantera del carro o cerca de una fuente de calor.
  • Usar dos al tiempo. No protege el doble: la fricción entre ellos los hace más frágiles.
  • Combinar condón externo e interno en la misma relación.
  • Ponerlo tarde o quitarlo antes de terminar.
  • Abrirlo con los dientes y hacerle un roto que ni se nota.
  • Usar aceites o cremas como lubricante con condones de látex.
  • Usarlo vencido o de un empaque que ya estaba abierto.

Lubricantes: cuál sí y cuál no

Un buen lubricante reduce la fricción y con eso baja el riesgo de que el condón se rompa. Pero no cualquiera sirve.

Con condones de látex, usa lubricantes a base de agua o de silicona. Los productos con aceite —vaselina, aceite de bebé, aceite de cocina, cremas corporales— deterioran el látex y lo vuelven frágil en minutos. Con los condones de poliisopreno pasa exactamente lo mismo, así que ahí también van solo lubricantes de agua o de silicona; los de poliuretano y los de nitrilo sí toleran cualquier base. Si tienes dudas con un producto, revisa que la etiqueta diga que es compatible con condones.

Tampoco vale la pena buscar un condón con espermicida creyendo que protege más: el espermicida no previene las infecciones de transmisión sexual y, usado con mucha frecuencia, puede irritar la mucosa.

Si eres alérgico al látex

Existen condones fabricados en otros materiales, como poliuretano, poliisopreno o nitrilo, que también sirven como barrera y se consiguen con registro sanitario. Si después de usar condón aparece picazón, ardor o enrojecimiento en ti o en tu pareja, coméntalo en consulta para confirmar si se trata de una alergia y qué alternativa te conviene.

Cómo guardarlos para que sirvan cuando los necesites

  • En un lugar fresco, seco y sin luz directa.
  • En un bolsillo interno del bolso, un estuche o la mesa de noche, no en la billetera.
  • Lejos de llaves, monedas y objetos que puedan perforar el empaque.
  • Revisando la fecha de vencimiento cada cierto tiempo.

El condón interno, la opción menos conocida

Además del condón externo, existe el condón interno o femenino, que se coloca dentro de la vagina y cubre también parte de la zona externa. Los que se consiguen hoy son de nitrilo —antes se fabricaban en poliuretano—, así que sirven cuando hay alergia al látex y admiten lubricante de cualquier base. Se puede poner un rato antes de la relación y es una alternativa útil cuando la mujer quiere controlar directamente la protección.

Se usa uno nuevo cada vez, igual que el externo, y nunca se combina con el condón masculino: la fricción entre los dos hace que ambos se dañen. Si te interesa probarlo, revisa las instrucciones del empaque, porque la técnica de colocación es distinta y toma un par de intentos agarrarle el ritmo.

Qué hacer si se rompe o se sale

Puede pasar, y lo importante es reaccionar rápido en lugar de esperar a ver qué ocurre.

Si existe riesgo de embarazo, la anticoncepción de emergencia funciona mejor entre más pronto se use, dentro de la ventana que indique el producto. Si además hay riesgo de transmisión de VIH, existe la profilaxis posexposición, un tratamiento que debe iniciarse lo antes posible y, en todo caso, dentro de las primeras 72 horas: eso se evalúa en un servicio de urgencias, no en casa.

Y en cualquier caso, agenda pruebas de tamizaje de infecciones de transmisión sexual. Muchas no dan síntomas al principio, así que sentirse bien no es prueba de nada.

Cuándo consultar al médico

Consulta pronto si:

  • El condón se rompió, se salió o tuviste una relación sin protección.
  • Aparece flujo distinto al habitual, con mal olor o cambio de color.
  • Sientes ardor al orinar o ganas frecuentes de ir al baño.
  • Notas llagas, ampollas, verrugas o cualquier lesión nueva en los genitales, el ano o la boca.
  • Hay dolor en la pelvis, en los testículos o durante las relaciones.
  • Se presenta sangrado entre periodos o después de las relaciones.
  • Te sale picazón, ronchas o irritación después de usar condón o lubricante.

Busca atención urgente ante fiebre con dolor pélvico intenso, hinchazón importante de los genitales, dificultad para orinar o si hubo una relación sin protección con riesgo de VIH: en ese último caso, el tiempo cuenta.

Preguntas frecuentes

¿El condón resta sensibilidad?

Es la queja más común, y muchas veces se resuelve probando otro grosor, otra talla o agregando lubricante a base de agua. Vale mucho más ajustar eso que dejar de usarlo.

¿Sirve ponerlo solo al final?

No. Los fluidos previos a la eyaculación pueden contener espermatozoides y microorganismos, así que la protección solo existe si se coloca antes de cualquier contacto genital.

¿Puedo usar el mismo condón dos veces?

Nunca. Se usa uno nuevo en cada relación, y también si se cambia de tipo de práctica durante el mismo encuentro.

¿Dónde consigo condones cerca de Suba?

En Droguerías Prosalud Ultra, Cl 128 Bis #95a-05, en Suba. Son de venta libre, no necesitas fórmula. Atendemos de lunes a sábado de 7:00 a. m. a 8:00 p. m. y domingos y festivos de 9:00 a. m. a 8:00 p. m., con domicilio en Bogotá y retiro en tienda gratis.

Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta médica. Si tienes síntomas que no mejoran, estás embarazada, tomas otros medicamentos o tienes una enfermedad de base, consulta con tu médico antes de tomar nada.

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