Cuidado Personal

Elegir shampoo según tu tipo de cabello sin equivocarte

Elegir shampoo según tu tipo de cabello sin equivocarte — Droguerías Prosalud, Suba, Bogotá
Cuidado Personal


8 min de lectura



Actualizado el 4 de septiembre de 2026



Revisado por químico farmacéutico

En la droguería pasa seguido: alguien pide “el shampoo que más vendan”. El problema es que el que le queda perfecto a tu vecina puede dejarte el pelo pesado o el cuero cabelludo picando. Elegir shampoo según tu tipo de cabello no depende de la marca ni del precio, sino de dos o tres cosas que sí puedes revisar en la etiqueta.

Antes de mirar la etiqueta, mírate el cuero cabelludo

El error más común es escoger el shampoo pensando en las puntas. El shampoo limpia el cuero cabelludo; el acondicionador cuida el largo. Puedes tener raíz grasa y puntas resecas, y necesitar dos productos distintos.

Fíjate cómo se siente tu pelo 48 horas después de lavarlo, sin productos de peinado encima:

  • Graso: la raíz se ve brillante o apelmazada, el pelo pierde volumen y se te “cae” el peinado.
  • Seco: se siente áspero, se encrespa, se enreda fácil y las puntas se abren.
  • Con caspa: escamas blancas o amarillentas, con picazón y a veces enrojecimiento.
  • Teñido o decolorado: el color se apaga rápido, el pelo se siente poroso y áspero al mojarlo.
  • Con caída: ves más pelo del habitual en la almohada, la ducha o el cepillo.

Si te reconoces en dos categorías al tiempo, elige el shampoo por el cuero cabelludo y resuelve el largo con el acondicionador.

Cabello graso: limpiar bien sin sobrecargar

El cabello graso no necesita un shampoo más agresivo, sino uno que no le deje residuo. Muchos shampoos “de hidratación intensa” o “2 en 1” traen acondicionadores que en un cuero cabelludo graso se sienten como aceite extra.

Qué buscar en la etiqueta:

  • Ácido salicílico, que ayuda a soltar el exceso de sebo y células muertas pegadas a la raíz.
  • Piritiona de zinc, útil cuando además hay picazón o escama leve.
  • Fórmulas purificantes, equilibrantes o de uso frecuente; arcillas, mentol o té verde.

Qué conviene evitar: aceites y mantecas pesadas, siliconas que se acumulan y el acondicionador en la raíz. Lavarte seguido con un shampoo suave no es el problema; frotarte con las uñas y usar agua muy caliente, sí.

Cabello seco, poroso o castigado por plancha

El objetivo es limpiar sin arrasar con la grasa natural que protege la fibra. Los sulfatos no son veneno, pero los más fuertes dejan un cabello ya seco todavía más áspero. Los shampoos suaves o “sin sulfatos” tienen sentido aquí, no como regla universal.

Ingredientes que suelen ayudar:

  • Glicerina y pantenol (provitamina B5), que retienen agua en la fibra.
  • Ceramidas y proteínas hidrolizadas, que rellenan el cabello poroso.
  • Aceites vegetales y mantecas: argán, jojoba, karité, aguacate.

Evita los shampoos clarificantes si no los necesitas. Y algo práctico: si usas plancha o secador seguido, un termoprotector hace más por tus puntas que cambiar de shampoo cada mes.

Caspa: el shampoo aquí es un tratamiento, no un cosmético

La caspa suele estar relacionada con un hongo que vive normalmente en la piel y con una dermatitis seborreica de fondo. Por eso un shampoo perfumado “anticaspa” a veces no hace nada: no trae principio activo real.

Los activos que sí trabajan sobre la caspa son, entre otros, la piritiona de zinc, el sulfuro de selenio, el ketoconazol, el ciclopirox y el ácido salicílico, este último más para desprender la escama. Algunos se consiguen libremente y otros necesitan indicación médica, así que pregunta antes de comprar el más fuerte.

Tres cosas que casi nadie hace bien:

  1. Dejarlo actuar. Debe quedarse en el cuero cabelludo el tiempo que indique el empaque; si enjuagas de una, botas el producto.
  2. Aplicarlo en la piel, no en el pelo. Masajea la raíz con las yemas de los dedos, no con las uñas.
  3. No abandonarlo apenas mejora. La dermatitis seborreica tiende a volver y casi siempre se maneja con un uso de mantenimiento espaciado.

La caspa persistente no se arregla solo con shampoo. Si llevas semanas usándolo bien y sigues igual, puede que no sea caspa: está la psoriasis del cuero cabelludo, la dermatitis de contacto por tintes y, en niños, la tiña, que se trata con medicamento formulado por el médico. Ese diagnóstico no se hace en el mostrador.

Cabello teñido: que el color no se vaya en los primeros lavados

Después de teñirte, el pelo queda más poroso y el pigmento se sale con cada lavado. Un buen shampoo para cabello teñido limpia suave y suele traer filtros solares.

  • Busca: fórmulas para cabello teñido o de color, tensioactivos suaves, aceites ligeros, protección UV.
  • Evita: shampoos clarificantes o “detox”, anticaspa fuertes de uso diario y agua muy caliente, que abre la cutícula.

Para el primer lavado, revisa el empaque del tinte: cada fabricante indica cuánto conviene esperar. Los shampoos matizadores, morados o azules, neutralizan tonos amarillos o naranjas en cabello aclarado; no reemplazan al shampoo de siempre y usados de más opacan el color.

Caída del cabello: hasta dónde llega un shampoo

Ningún shampoo hace crecer pelo donde el folículo ya no funciona. Lo que sí hace un anticaída es mantener el cuero cabelludo limpio y evitar la rotura por resequedad, que muchas veces se confunde con caída.

Las causas son muy distintas: cambios hormonales, posparto, tiroides, falta de hierro, dietas restrictivas, estrés fuerte, una enfermedad con fiebre alta meses atrás, algunos medicamentos y la alopecia hereditaria. Ninguna se resuelve en la ducha. Si la caída se mantiene en el tiempo o ves el pelo más ralo en la coronilla o las entradas, la consulta médica es lo que cambia el resultado.

Cada cuánto lavarte y cómo hacerlo bien

Frecuencia según tu tipo

  • Graso: a diario o día de por medio, con un shampoo suave.
  • Normal: dos o tres veces por semana.
  • Seco o teñido: dos veces por semana suele bastar.
  • Rizado o afro: una o dos veces por semana, porque el sebo tarda más en bajar por el rizo.
  • Con caspa: según lo que indique el empaque o tu médico.

Si sudas mucho, entrenas o trabajas al aire libre, lávate cuando lo necesites: el sudor y el polvo acumulados irritan más que el agua.

Por qué el acondicionador no va en la raíz

El acondicionador cierra la cutícula y desenreda la fibra; no está hecho para la piel. En la raíz no aporta nada, apelmaza el peinado y le suma grasa a un cuero cabelludo que ya produce la suya. Va de la mitad del largo hacia las puntas, la parte más vieja y maltratada.

Otros detalles que suman: enjuaga bien, seca dando toques con la toalla en vez de frotar y desenreda húmedo, con peine de dientes anchos y empezando por las puntas.

Cuándo dejar de probar shampoos y consultar

Cambiar de producto está bien; insistir cuando hay señales de alarma, no. Consulta si notas:

  • Descamación que no mejora tras varias semanas de uso correcto de un shampoo con activo.
  • Placas gruesas, costras amarillas, heridas que sangran o supuran, o mal olor.
  • Zonas redondas y lisas sin pelo, o pérdida rápida y llamativa.
  • Picazón intensa, ardor o dolor al tocar el cuero cabelludo.
  • Caída acompañada de reglas irregulares, aumento de vello facial, acné marcado, cansancio o cambios de peso.
  • En niños: placas con pelo quebrado al ras, con o sin inflamación.
  • Enrojecimiento o descamación que se extiende a cejas, laterales de la nariz o pecho.

Preguntas frecuentes

¿Es cierto que hay que alternar shampoos para que no “se acostumbre” el pelo?

El cabello no se acostumbra a nada. Lo que cambia es tu cuero cabelludo con el clima, las hormonas o el estrés, y por eso el mismo producto a veces deja de sentirse igual. Alternar sirve cuando tienes dos necesidades distintas: el anticaspa con la frecuencia que indique su empaque o tu médico, y uno suave el resto de los lavados.

¿“Sin sal” y “sin sulfatos” es lo mismo?

No. “Sin sal” se refiere al cloruro de sodio, que espesa la fórmula; “sin sulfatos” habla de los detergentes que hacen la espuma. Ninguna de las dos garantiza que el shampoo sea mejor para ti: sirven sobre todo en cabello teñido, con alisado o muy seco.

¿Puedo usar en mis hijos el shampoo anticaspa de la casa?

No sin consultar. Los shampoos con activos medicados no están pensados para todas las edades y la descamación en niños puede tener otras causas, como la tiña, que necesita tratamiento formulado por el médico. Consulta al pediatra antes de aplicarle cualquier tratamiento; en la droguería podemos orientarte sobre higiene y productos cosméticos, pero el diagnóstico y la indicación en niños los define el médico.

¿En cuánto tiempo debería notar resultados con un shampoo nuevo?

Para grasa o resequedad, en dos o tres lavados ya sabes si te sirve. Para caspa, dale varias semanas de uso constante antes de juzgarlo. En caída, ningún producto muestra cambios rápidos: el ciclo del cabello es lento y hay que darle meses. Si vives en Suba, puedes pasar por nuestro local en la Cl 128 Bis #95a-05 y te ayudamos a comparar etiquetas de productos cosméticos.

Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta médica. Si tienes síntomas que no mejoran, estás embarazada, tomas otros medicamentos o tienes una enfermedad de base, consulta con tu médico antes de tomar nada.

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