Nutrición y Bienestar

Vitaminas para el cansancio y la energía: lo que debes saber

Vitaminas para el cansancio y la energía: lo que debes saber — Droguerías Prosalud, Suba, Bogotá
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8 min de lectura



Actualizado el 12 de septiembre de 2026



Revisado por químico farmacéutico

El cansancio que no se quita es de las quejas más frecuentes que escuchamos en el mostrador, y casi siempre viene con la misma pregunta: ¿qué vitamina me tomo? La respuesta honesta es que a veces ayudan y a veces no resuelven nada. Acá te explicamos cuándo tienen sentido y qué revisar primero.

Las vitaminas no dan energía como un café

Empecemos por lo básico, porque de ahí nacen casi todas las confusiones. Las vitaminas no aportan calorías. La energía viene de lo que comes: carbohidratos, grasas y proteínas. Lo que hacen las vitaminas es participar en las reacciones que convierten esos alimentos en energía utilizable.

Piénsalo así: los alimentos son la gasolina y las vitaminas son parte del motor. Si al motor le falta una pieza, el rendimiento cae. Pero si el motor está completo, agregarle piezas de más no lo hace correr más rápido.

Por eso la frase correcta es esta: si hay una deficiencia, corregirla puede ayudarte a sentirte mejor. Si no la hay, tomar vitaminas rara vez cambia algo.

Las que sí se relacionan con el cansancio

Vitaminas del grupo B

Intervienen directamente en el metabolismo energético. Entre ellas, la vitamina B12 y el folato son las que más se asocian con fatiga cuando faltan, porque también participan en la formación de glóbulos rojos. La B12 se obtiene de alimentos de origen animal, así que las personas con dieta vegana estricta, algunos adultos mayores y quienes tienen problemas de absorción son los que más riesgo tienen de quedarse cortos.

Hierro

Es el más importante de esta lista. El hierro forma parte de la hemoglobina, que transporta el oxígeno a todo el cuerpo. Cuando falta, aparece la anemia por deficiencia de hierro y con ella cansancio, palidez, falta de aire al esfuerzo, mareo y caída de cabello. Es especialmente frecuente en mujeres con menstruaciones abundantes, en el embarazo y en personas con pérdidas digestivas de sangre.

Ojo con esto: el hierro no se toma a la ligera. Se suplementa cuando un examen confirma que hace falta, porque el exceso causa molestias digestivas y, en cantidades altas, es peligroso. Y si en tu casa hay niños, guarda el frasco fuera de su alcance y bien cerrado: la intoxicación por hierro en un niño pequeño es una urgencia grave y basta con que se coma unas cuantas tabletas de las de un adulto.

Vitamina D

Su deficiencia se ha relacionado con debilidad muscular y sensación de fatiga. Se produce en la piel con la exposición al sol, así que quien pasa el día entero en interiores puede quedarse corto. También aquí la conducta correcta es medir antes de suplementar.

Lo que casi siempre está detrás del cansancio

Antes de pensar en un frasco, revisa esta lista. En la mayoría de los casos, la causa está acá:

  • Dormir mal: pocas horas, horarios cambiantes, roncar fuerte o despertarte ahogado (posible apnea del sueño).
  • Estrés, ansiedad o depresión. El agotamiento sin ganas de nada es un síntoma frecuente y suele confundirse con falta de vitaminas.
  • Anemia por deficiencia de hierro o por otras causas.
  • Problemas de tiroides, sobre todo el hipotiroidismo.
  • Diabetes no diagnosticada o mal controlada.
  • Infecciones recientes o enfermedades crónicas.
  • Medicamentos que dan somnolencia o cansancio como efecto secundario.
  • Sedentarismo, deshidratación y saltarse comidas.

Tomar vitaminas cuando el problema es una tiroides o una anemia por sangrado no solo no ayuda: retrasa el diagnóstico. Ese es el verdadero riesgo de automedicarse para el cansancio.

Hay una pista que orienta bastante: el cansancio que mejora al descansar y aparece después de una semana pesada suele ser normal. El que no cede con el fin de semana, el que va empeorando o el que llega junto con otros síntomas es el que hay que estudiar. También cuenta si empezó de un momento a otro, porque eso suele apuntar a una causa concreta y no a un mal hábito acumulado.

Qué revisar antes de suplementar

  1. Cuántas horas duermes y qué tan seguido te despiertas.
  2. Cómo viene tu alimentación: si hay proteína en cada comida, si desayunas, cuánta comida ultraprocesada hay.
  3. Cuánta agua tomas al día.
  4. Si te mueves algo o pasas todo el día sentado.
  5. Qué medicamentos estás tomando.
  6. Desde cuándo estás cansado y si empezó de golpe o poco a poco.

Con esas respuestas, tu médico decide qué exámenes pedir. Un cuadro hemático, la ferritina, la función tiroidea o la glucemia suelen resolver la pregunta mucho mejor que cualquier suplemento comprado a ciegas.

Si te las indicaron, cómo aprovecharlas

Cuando ya hay una indicación médica, la forma de tomarlas influye en el resultado:

  • El hierro se absorbe mejor acompañado de alimentos ricos en vitamina C, y peor junto con café, té o lácteos. Puede oscurecer las heces y estreñir; eso es esperable.
  • El complejo B suele tomarse en la mañana, sobre todo si notas que te activa.
  • La vitamina D se absorbe mejor con una comida que tenga algo de grasa.
  • La constancia es la clave: se toman todos los días, no cuando te acuerdas.
  • Cualquier suplemento que empieces debe quedar registrado en tu lista de medicamentos.

Cuánto tarda en notarse

No esperes un cambio al día siguiente; eso sería un estimulante, no una corrección nutricional. Cuando hay una deficiencia real y se trata bien, la mejoría se va sintiendo en semanas, y los exámenes de control se repiten en el plazo que indique tu médico para confirmar que la reserva se está recuperando.

Si llevas un buen tiempo tomando lo indicado y sigues igual de cansado, no subas la dosis por tu cuenta: vuelve a consulta, porque probablemente haya otra causa por revisar.

Dos advertencias que conviene tener claras

La primera: las inyecciones de vitaminas no son un energizante. Aplicarse complejo B o cualquier otra cosa porque un conocido la recomendó no es buena idea. La vía inyectable se reserva para casos con indicación médica, y en nuestro local la inyectología se aplica únicamente con fórmula médica vigente.

La segunda: más no es mejor. Las vitaminas A, D, E y K se acumulan en el cuerpo y en exceso pueden ser tóxicas, y varios suplementos interactúan con medicamentos. Ningún producto que prometa energía instantánea, quemar grasa y quitar el estrés al tiempo merece tu confianza.

Cuándo consultar al médico

Pide cita si el cansancio lleva varias semanas, si te limita la vida diaria o si viene acompañado de:

  • Palidez, falta de aire con esfuerzos leves, palpitaciones o mareo al pararte.
  • Pérdida de peso sin explicación, fiebre o sudoración nocturna.
  • Sangrado abundante en la menstruación, sangre en las heces o heces negras.
  • Ganas de orinar y sed muy aumentadas.
  • Hormigueo en manos o pies, dificultad para caminar o problemas de memoria.
  • Tristeza persistente, pérdida de interés en todo o dificultad para levantarte de la cama.
  • Ronquido fuerte con pausas al respirar, que tu pareja note.

Busca atención urgente ante dolor en el pecho, dificultad para respirar en reposo, desmayo o debilidad súbita en un lado del cuerpo.

Preguntas frecuentes

¿Un multivitamínico me va a quitar el cansancio?

Solo si el cansancio venía de una deficiencia que ese producto corrige. Si la causa es dormir mal, estrés o una condición médica, el multivitamínico no cambia nada.

¿Puedo tomar hierro sin exámenes, por si acaso?

No es recomendable. El hierro se indica con base en resultados, porque el exceso hace daño y porque una anemia siempre tiene una causa que hay que buscar.

¿El complejo B da sueño o quita el sueño?

A algunas personas les resulta activante, por eso suele preferirse en la mañana. Si a ti no te afecta, tómalo a la hora en que se te haga más fácil acordarte.

¿Dónde consigo vitaminas confiables en Suba?

En Droguerías Prosalud Ultra, Cl 128 Bis #95a-05, con atención de lunes a sábado de 7:00 a. m. a 8:00 p. m. y domingos y festivos de 9:00 a. m. a 8:00 p. m. Hay domicilio en Bogotá, con entrega de 30 minutos a 2 horas, y retiro en tienda gratis.

Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta médica. Si tienes síntomas que no mejoran, estás embarazada, tomas otros medicamentos o tienes una enfermedad de base, consulta con tu médico antes de tomar nada.

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