Cuidado de la Piel

Cuidado de la piel con acné: qué hacer y qué evitar

Cuidado de la piel con acné: qué hacer y qué evitar — Droguerías Prosalud, Suba, Bogotá
Cuidado de la Piel


8 min de lectura



Actualizado el 4 de septiembre de 2026



Revisado por químico farmacéutico

El acné no es solo cosa de adolescentes y no se soluciona lavándose más la cara. Aparece cuando el poro se tapa con grasa y células muertas, la bacteria que vive ahí se multiplica y la zona se inflama. Acá te contamos qué hacer, qué evitar y cuándo te conviene ver a un médico.

Qué pasa dentro del poro cuando sale un grano

Cada poro es la salida de un folículo con una glándula que produce sebo. El acné empieza cuando pasan tres cosas al tiempo: la glándula produce más grasa de lo normal (las hormonas androgénicas influyen), las células del conducto forman un tapón y una bacteria que vive en la piel encuentra ahí el ambiente para multiplicarse. Tu defensa responde y aparece lo que ves: rojo, hinchado y a veces con pus.

Por eso el acné no es falta de aseo: puedes lavarte diez veces al día y el tapón se sigue formando por dentro, donde el jabón no llega.

No todos los granos son iguales

  • Comedones abiertos y cerrados (puntos negros y blancos): el color oscuro es sebo oxidado, no mugre.
  • Pápulas: bolitas rojas, sin punta, sensibles al tacto.
  • Pústulas: las clásicas con punta blanca.
  • Nódulos y quistes: profundos, dolorosos y los que más cicatriz dejan.

Saber cuál predomina cambia el plan: con puntos negros y algún granito suelto, una buena rutina en casa suele bastar; con nódulos dolorosos ningún producto de venta libre resuelve el problema y lo sensato es consultar.

La rutina diaria que sí sostiene resultados

  1. Limpia dos veces al día, mañana y noche, con un limpiador suave y agua tibia, usando las manos y no esponjas ni cepillos. Seca dando toquecitos.
  2. Aplica el tratamiento sobre la piel seca y en toda la zona donde te salen granos, no solo sobre el que ya tienes: la idea es evitar los siguientes.
  3. Hidrata siempre, aunque tengas piel grasa: busca “no comedogénico” u “oil free”, en gel o loción liviana. La piel hidratada tolera mejor los activos.
  4. Protector solar todas las mañanas, FPS 30 o más, así esté nublado: varios tratamientos vuelven la piel más sensible al sol y el sol oscurece las manchas.
  5. En la noche, retira el maquillaje y el protector antes de limpiar.

Tres productos bien usados le ganan a diez mal usados: limpiador, hidratante y protector solar son la base.

Ingredientes con respaldo y cómo empezar sin irritarte

  • Peróxido de benzoilo: ayuda a reducir la bacteria y a destapar el poro. Las concentraciones bajas suelen bastar y molestan menos. Ojo, decolora toallas y ropa.
  • Ácido salicílico: entra en el poro y ayuda con comedones y puntos negros.
  • Retinoides tópicos (adapaleno, tretinoína): normalizan la renovación de la piel y son de lo más útil a largo plazo. La tretinoína siempre va con fórmula médica. Y una advertencia sin matices: si estás embarazada, buscando embarazo o lactando, no uses retinoides tópicos; suspéndelos y consulta con tu médico qué alternativa te sirve.
  • Ácido azelaico: útil cuando además quedan manchas oscuras después del grano.
  • Niacinamida: suele tolerarse muy bien y ayuda con el enrojecimiento.

Introduce un activo a la vez: meterlos todos el mismo día termina en cara ardida y abandono a los diez días. Con los de venta libre (ácido salicílico, peróxido de benzoilo, niacinamida) empieza con pocas aplicaciones por semana y sube según tolerancia, siguiendo lo que diga la etiqueta. Si tienes un retinoide con fórmula médica, usa la frecuencia que indique tu médico. Los antibióticos, tomados o en crema, también van con fórmula: usarlos a la loca favorece que la bacteria se vuelva resistente. Si dudas de cómo combinar lo que compraste, pregúntanos en la Cl 128 Bis #95a-05, en Suba, o al WhatsApp +57 311 492 3338 antes de mezclar.

Lo que empeora el acné aunque parezca que ayuda

  • Reventar los granos. Parte del contenido se va hacia adentro, la inflamación crece y sube el riesgo de mancha y cicatriz. Los nódulos, jamás.
  • Lavarte más de dos veces al día o exfoliar a diario: rompes la barrera y todo lo demás empieza a arder.
  • Alcohol y astringentes fuertes. Resecar no es tratar.
  • Limón y otros cítricos. Sobre la piel expuesta al sol pueden producir quemaduras y manchas difíciles de quitar.
  • Cambiar de producto cada semana: ninguno alcanza a mostrar lo que hace.
  • Roce constante: casco, tapabocas apretado, correa del morral, el celular en la mejilla.

Cuánto tarda en verse el resultado

En muchas personas los primeros cambios empiezan a verse entre las cuatro y las ocho semanas, y para juzgar si un tratamiento sirve hay que darle dos o tres meses de uso constante. El grano ya formado sigue su curso: lo que haces actúa sobre los que todavía no salen, y por eso la mejoría se siente lenta.

Con los retinoides es común que la piel se vea peor las primeras semanas antes de mejorar. Si hay resequedad o descamación leve, espacia las aplicaciones y refuerza el hidratante; si el ardor es intenso, la piel se hincha o sale sarpullido, suspende el producto y consulta. Las manchas rojas o cafés tardan meses en aclarar y el sol alarga ese proceso. Un truco: tómate una foto al empezar y compárala al mes; en el espejo diario no se ve el avance.

Comida, hormonas y maquillaje: qué se sabe y qué no

La relación entre alimentación y acné se sigue estudiando y no está cerrada. Lo más consistente apunta a las dietas con mucha azúcar y harinas refinadas y, en algunas personas, a la leche. No hay evidencia sólida de que el chocolate o la comida frita causen acné: nada de dietas extremas.

Las hormonas sí pesan: muchas mujeres notan brotes la semana previa a la menstruación y granos en mandíbula y mentón. Si además tienes reglas muy irregulares, aumento de vello o caída de cabello, consulta para descartar un desbalance hormonal. Y si el acné apareció tras empezar un medicamento, coméntaselo a tu médico y no lo suspendas por tu cuenta.

El maquillaje no está prohibido: elige fórmulas no comedogénicas, lava las brochas seguido y retíralo completo antes de dormir.

Cuándo consultar al médico

  • Tienes nódulos o quistes dolorosos, o el acné ya te está dejando cicatrices.
  • Llevas tres meses con una rutina constante y no ves ninguna mejoría.
  • El acné apareció de golpe en la edad adulta, sobre todo con otros cambios hormonales.
  • Se trata de un bebé o un niño: eso lo valora el pediatra, sin automedicar.
  • Aparecen lesiones muy inflamadas de golpe con fiebre o dolor articular: busca atención pronto.
  • Tras usar un producto sientes ardor intenso o la piel se hincha: suspende y consulta. Si se te hinchan labios, lengua o párpados, salen ronchas por todo el cuerpo o te cuesta respirar, busca atención inmediata: llama al 123 o ve a urgencias.
  • Te está afectando el ánimo y las ganas de salir: es una razón válida de consulta.

Los tratamientos más fuertes (retinoides orales, terapia hormonal, antibióticos) van con fórmula y control médico: la isotretinoína exige seguimiento estricto y no se usa en el embarazo. En la droguería te ayudamos a comparar limpiadores, hidratantes y protectores solares; el diagnóstico y la fórmula son del médico.

Preguntas frecuentes

¿El acné se va solo con la edad?

A unas personas se les calma al terminar la adolescencia y otras siguen con brotes a los 30 o 40, sobre todo mujeres. Esperar sentado no es buena idea: las cicatrices no desaparecen solas y mejorarlas exige procedimientos médicos, por eso conviene tratar a tiempo las lesiones profundas.

¿Puedo usar varios activos en la misma rutina?

Se puede, pero no de entrada. Sepáralos: uno en la mañana y otro en la noche, o en días alternos, y suma de a uno cuando veas que tu piel responde bien.

¿El protector solar me va a tapar los poros?

No si eliges uno para piel grasa: en gel, fluido o toque seco, marcado como no comedogénico. Saltártelo sale más caro, porque las manchas que dejan los granos se oscurecen con el sol.

¿Los granitos de la espalda y el pecho se tratan igual?

Aplican los mismos principios: no reventarlos, no restregar y usar productos adecuados. Ayuda bañarte pronto después de entrenar y no quedarte con la ropa sudada. Si es extenso o doloroso, amerita valoración médica.

Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta médica. Si tienes síntomas que no mejoran, estás embarazada, tomas otros medicamentos o tienes una enfermedad de base, consulta con tu médico antes de tomar nada.

¿Te quedó una duda?

Escríbele al químico farmacéutico. Responde sobre dosis, interacciones y equivalentes genéricos sin que tengas que comprar nada.

Preguntar por WhatsApp