Guías de Compra

Surtir droguería de barrio: qué comprar primero

Surtir droguería de barrio: qué comprar primero — Droguerías Prosalud, Suba, Bogotá
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9 min de lectura



Actualizado el 4 de septiembre de 2026



Revisado por químico farmacéutico

Surtir una droguería de barrio es donde más plata se pierde por afán: se compra mucho de lo que casi no sale, poco de lo que piden todos los días, y a los tres meses hay estantería llena y caja vacía. Acá va el orden en que conviene comprar, con lo que hemos aprendido atendiendo mostrador en Suba.

El error de arrancar con la estantería llena

La tentación de la primera compra es dejar el local bonito: vitrinas cargadas, marcas grandes, presentaciones familiares. Pero cada caja que no rota es plata dormida que se está venciendo, y lo que no sale a tiempo se bota.

La regla práctica es al revés de lo que parece: poca cantidad por referencia y muchas referencias distintas de lo que sí piden. Un grupo pequeño de productos mueve la mayor parte de tus ventas diarias, y esos nunca pueden faltar. El barrio no perdona el “no hay”: en nuestra experiencia atendiendo en Suba, el cliente que tiene que caminar hasta la otra droguería se acostumbra a ella con facilidad.

Qué rota todos los días y qué se queda quieto

Ninguna droguería es igual a otra: cerca de un colegio se mueve lo pediátrico y lo de curación; cerca de conjuntos con adultos mayores, lo de tensión, diabetes y pañal de adulto. Aun así, hay constantes.

Lo que rota rápido

  • Analgésicos y antipiréticos de venta libre, en presentaciones pequeñas y por unidad.
  • Antigripales, jarabes para la tos y pastillas para la garganta: suben en temporada de lluvia.
  • Antiácidos, antiespasmódicos y sales de rehidratación oral.
  • Material de curación: gasas, algodón, esparadrapo, curas, alcohol, solución salina, guantes.
  • Cuidado personal de uso diario: crema dental, cepillos, jabón, desodorante, shampoo en sachet, toallas higiénicas.
  • Bebé: pañal por unidad y en paquete pequeño, pañitos húmedos, crema antipañalitis, suero fisiológico.
  • Salud sexual: preservativos y pruebas de embarazo.
  • Insumos de inyectología, solo si tienes el servicio habilitado y con personal autorizado: jeringas, agujas, antiséptico y guardián para el descarte. Recuerda que la aplicación se hace únicamente con fórmula médica vigente; si todavía no tienes la habilitación ante la secretaría de salud, no compres estos insumos.

Lo que se queda quieto al principio

  • Dermocosmética de precio alto: vende bien, pero necesita clientela formada. Arranca con una o dos referencias.
  • Perfumería y regalería fuera de temporada.
  • Equipos como tensiómetros o nebulizadores: uno de cada uno basta.
  • Suplementos de nicho, con frascos grandes y vencimiento corto.
  • Presentaciones familiares cuando tu barrio compra por unidad.

Ojo con lo último: en el barrio se vende mucho por unidades. Si fraccionas, guarda la caja original y acuerda el procedimiento con tu director técnico: debes poder decir de qué lote salió cada blíster.

Tu primera compra, en orden

Este orden funciona porque va de lo que se vende solo a lo que toca aprender a vender:

  1. Venta libre de uso diario: dolor, fiebre, gripa, acidez, alergia, diarrea.
  2. Curación e insumos: es barato, no se vence rápido y salva muchas ventas del día.
  3. Aseo y cuidado personal: sostiene el ticket cuando el cliente entra por otra cosa.
  4. Bebé y maternidad: pocas referencias, pero fijas.
  5. Medicamentos con fórmula de alta demanda, según las recetas que te empiecen a llegar.
  6. Dermocosméticos, nutrición y belleza: al final, y de a poquito.

Deja plata de la primera compra sin gastar: la vas a necesitar en la semana tres, cuando sepas qué te pidieron y no tenías.

Cómo pensar el margen sin quedar fuera de mercado

El margen se decide mirando dos cosas: tu costo real y lo que cobra la droguería de la esquina. Camina el sector y anota el precio de los productos que compra todo el mundo: esos son tus anclas. Si te ven caro en acetaminofén o en pañal, asumen que eres caro en todo.

  • Tu costo real no es el de la factura. Súmale el flete, el IVA cuando aplica y lo que se pierde por vencimiento.
  • Hay medicamentos con precio máximo regulado en Colombia. No los puedes vender por encima de ese tope, así que verifícalo antes de ponerle precio.
  • No todo lleva el mismo margen. Los productos ancla van justos para traer gente; en curación, aseo y accesorios puedes trabajar más cómodo.

Bajar precios sin mirar el costo es la forma más rápida de vender mucho y no ganar nada. Si un proveedor te mejora el precio por volumen, pregúntate si esa cantidad te rota antes de vencerse.

Control de vencimientos: lo que se vence lo pagas tú

Es la disciplina que separa la droguería que crece de la que se estanca, y no necesita software caro: necesita método.

  • Primero en vencer, primero en salir. Cuando llegue mercancía, revisa fechas y pon atrás lo que vence más tarde.
  • Recibe con la factura en la mano: cantidad, lote y vencimiento. Lo que llegue con fecha corta se devuelve ahí mismo.
  • Lleva una planilla de próximos a vencer y revísala cada mes. Lo que esté cerca, muévelo al frente o negocia el cambio con el proveedor.
  • Separa físicamente lo vencido o averiado, marcado y lejos del estante de venta, hasta hacer la devolución o destrucción.
  • Si vas a manejar productos de cadena de frío, necesitas nevera exclusiva y registro diario de temperatura. Si no puedes sostenerlo, no los compres todavía.

Qué necesita registro y qué no se puede vender sin fórmula

Comprarle a cualquiera sale caro. Todo debe entrar con factura de un proveedor autorizado, y medicamentos, cosméticos, suplementos y dispositivos médicos deben tener registro o notificación sanitaria vigente ante el Invima. Lo que llega sin eso no es una ganga: es un riesgo sanitario y legal.

Sobre la fórmula médica, la guía más simple está en la caja: dice “venta libre” o “venta bajo fórmula médica”. Los antibióticos y buena parte de los medicamentos crónicos se entregan con fórmula, y los medicamentos de control especial tienen un régimen aparte, con autorización y recetario oficial; si no cumples ese trámite, sencillamente no los manejes.

El establecimiento también necesita concepto sanitario favorable y dirección técnica según la norma: confírmalo con la Secretaría Distrital de Salud antes de abrir, no después.

Cuándo mandar al cliente al médico y no venderle nada

Surtir bien también es saber cuándo la respuesta no es un producto. Remite al médico o a urgencias cuando el cliente cuente:

  • Fiebre que no cede en varios días, o fiebre en un bebé de menos de tres meses.
  • Dolor en el pecho, dificultad para respirar, desmayo o confusión.
  • Dolor abdominal fuerte, o vómito y diarrea que no paran, con boca seca, poca orina y decaimiento.
  • Sangrado que no se detiene, herida profunda o con signos de infección.
  • Hinchazón de labios, lengua o cara después de tomar un medicamento.
  • Síntomas en embarazo o lactancia, o dudas sobre dosis en niños.

Cuándo repetir el pedido y cómo no quedar en cero

El mejor dato de tu negocio es gratis y casi nadie lo anota: lo que te pidieron y no tenías. Deja un cuaderno junto a la caja y escribe cada quiebre. En un mes tienes la lista de compras más precisa que vas a conseguir.

Con eso defines un mínimo por referencia: cuando llegues a esa cantidad, se pide. Mejor pedidos pequeños y seguidos que uno grande al mes: amarras menos plata y controlas mejor el vencimiento.

Comprar al por mayor en Droguerías Prosalud Ultra

En Droguerías Prosalud Ultra S.A.S. vendemos al por mayor con pedido mínimo de $250.000, y el despacho va con las tarifas de siempre: $10.000 en Bogotá y $15.000 nacional. Manejamos surtido mezclado en un solo pedido, así no le compras a cinco proveedores para completar mínimos; el detalle de líneas y referencias te lo confirmamos por WhatsApp al +57 311 492 3338. Estamos en la Cl 128 Bis #95a-05, en Suba.

Preguntas frecuentes

¿Con cuánta plata debo arrancar el surtido?

Depende del local y del barrio, y desconfía de quien te dé una cifra sin conocer ninguno de los dos. Lo sensato es poner la mayor parte en alta rotación, guardar una reserva para reponer y crecer con lo que la venta pida.

¿Genéricos o de marca?

Los dos. El genérico te deja competir en precio y suele dar mejor margen; la marca la piden clientes que ya la conocen. En los principios activos más vendidos ten las dos opciones y deja que el cliente escoja.

¿Qué hago con lo que está próximo a vencer?

Habla con el proveedor: muchos aceptan cambio o devolución si avisas con tiempo. Si no, muévelo al frente y dale salida. Lo que ya se venció no se vende ni se regala: se separa, se registra y se destruye según tu procedimiento.

¿Necesito químico farmacéutico para abrir?

Depende del tipo de establecimiento y de los servicios que prestes. Antes de invertir en surtido, confirma con la Secretaría Distrital de Salud qué perfil y qué requisitos te exigen, porque eso define qué puedes comprar y qué servicios ofrecer.

Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta médica. Si tienes síntomas que no mejoran, estás embarazada, tomas otros medicamentos o tienes una enfermedad de base, consulta con tu médico antes de tomar nada.

¿Te quedó una duda?

Escríbele al químico farmacéutico. Responde sobre dosis, interacciones y equivalentes genéricos sin que tengas que comprar nada.

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